Política de privacidad.

La versión corta: este sitio no te pide datos, no pone cookies y no te mide. Es un catálogo de páginas web; toda la conversación ocurre después, por WhatsApp. Abajo está la versión larga: qué guarda tu navegador, qué guardamos de ti si llegas a ser cliente y qué dice —y qué no dice— la ley venezolana sobre todo esto.

Última revisión: agosto de 2026.

Quién publica este sitio

s23webservices.com es el sitio de S23 Webservices, la marca con la que DIDI SOLUTIONS C.A. (RIF J-50798729-9) hace páginas web para negocios de San Cristóbal, estado Táchira.

Para cualquier asunto relacionado con esta página, el correo es [email protected]. Para hablar de tu página web, el canal es el WhatsApp +57 301 368 9741.

Qué datos te pide este sitio

Ninguno. No hay formularios, ni casillas, ni registro, ni suscripción al boletín, ni comentarios. No hay un solo campo donde escribir en todo el sitio, así que no hay nada que enviarnos ni nada que podamos guardar.

Las páginas están compiladas de antemano y se sirven como archivos: no hay base de datos detrás, ni cuentas de usuario, ni sesiones.

Cookies: no se usa ninguna

Este sitio no instala cookies. Ni propias ni de terceros, ni técnicas ni publicitarias. Por eso tampoco verás el cartel de aceptar cookies: no habría nada que aceptar.

Tampoco hay píxeles de seguimiento, ni analítica —ni Google Analytics ni ninguna otra—, ni botones de redes sociales, ni vídeos incrustados, ni publicidad. El sitio no hace ni una petición a un servidor ajeno mientras lo navegas: hasta las tipografías se sirven desde aquí mismo, no desde Google Fonts.

Lo que sí guarda tu navegador, y que no sale de él

Dos cosas, las dos para que el sitio se comporte como esperas. Se guardan en tu propio navegador y nunca se envían a ningún servidor:

  • Tu preferencia de modo claro u oscuro. Si tocas el interruptor de la barra, se guarda el valor claro u oscuro para que la próxima vez no tengas que volver a elegir.
  • Que ya viste la animación de entrada. Una marca que dura lo que dure la pestaña abierta y evita que la animación se repita cada vez que cambias de página. Al cerrar la pestaña desaparece sola.

Ninguna de las dos te identifica ni sirve para reconocerte. Puedes borrarlas cuando quieras desde tu navegador, en la opción de borrar datos de este sitio; lo único que pasará es que volverás a ver el sitio en modo claro y la animación de entrada una vez más.

Cuando escribes por WhatsApp

Los botones de este sitio abren una conversación de WhatsApp con el mensaje ya escrito. Ese mensaje no se envía solo: lo envías tú, desde tu teléfono, cuando pulsas enviar.

A partir de ahí la conversación ocurre dentro de WhatsApp, y se rige por las condiciones y la política de privacidad de WhatsApp, no por esta página. Como en cualquier chat, quien recibe el mensaje ve tu número y lo que escribas: tu nombre, el nombre de tu negocio, las fotos o los textos que envíes para tu página web. Eso se usa para atenderte y para hacer el trabajo que nos encargues.

Lo mismo vale si prefieres escribir a [email protected]: recibimos tu correo y lo que cuentes en él.

Tus datos no se venden ni se ceden

Lo que nos cuentes por WhatsApp o por correo no se vende, no se cede a terceros y no se usa para enviarte publicidad. Se usa para hablar contigo y para hacer tu página web.

Si eres cliente: qué guardamos de tu negocio

Todo lo de arriba vale para quien sólo visita esta página. Si además contratas, la cosa cambia y toca decirlo aquí también.

Para hacer tu página guardamos lo que nos mandas: tu logo, tus fotos, tus textos, tus precios, tu dirección, tu horario y tu WhatsApp. Casi todo eso termina publicado en tu propia página, que para eso nos lo das.

Si lo tuyo es la tienda de $220, hay más. Tu tienda funciona con su propia base de datos, en un servidor que administramos nosotros, y ahí quedan guardados tus productos, tus precios y cada pedido que te hacen, con lo que pidió el comprador y el número que dejó. Esos datos son de tu negocio y de tus compradores; nosotros los tenemos porque el servidor es nuestro, no porque nos hagan falta.

No se venden, no se ceden y no se usan para publicidad. Y si un día dejas de renovar, tus datos no se quedan secuestrados para obligarte: tras el año de servicio se te pueden entregar o traspasar, junto con el dominio y el código, de común acuerdo y con costos que se te dicen antes. Está explicado entero en los términos del servicio.

Lo que todavía no está fijado se dice en voz alta: cuánto tiempo se conservan los datos de una tienda dada de baja y cuándo se borran del servidor. Cuando esté decidido, se escribe aquí.

Qué dice la ley venezolana sobre tus datos

Conviene empezar por lo que no hay, porque es lo que más se malinterpreta: Venezuela no tiene una ley integral de protección de datos personales, ni una autoridad que la vigile, como sí existen en Europa con el RGPD o en Colombia, Argentina y Chile con las suyas. No es un hueco de esta página: es el país. Si lees una política de privacidad venezolana que te promete «derechos ARCO» y un «responsable del tratamiento», está copiada de una plantilla europea.

Lo que sí hay es la Constitución de 1999. Su artículo 28 te da derecho a acceder a los datos que consten sobre ti en registros oficiales o privados, a saber qué uso se les da y a pedirle a un tribunal que los actualice, los rectifique o los destruya si son erróneos o te perjudican. El artículo 60 protege tu honor, tu vida privada y tu intimidad, y dice que la ley limitará el uso de la informática para garantizarlos. Y el artículo 48 garantiza el secreto de las comunicaciones privadas.

Como no hay una ley que desarrolle todo eso, los principios los fijó el Tribunal Supremo de Justicia en su sentencia 1318 del 4 de agosto de 2011: consentimiento, finalidad, calidad de los datos, exactitud, conservación limitada, seguridad y confidencialidad. Son los que seguimos, y se resumen en algo bastante simple: lo que nos das se usa para lo que nos lo das.

Ley penal sí hay, y nos obliga a nosotros igual que a cualquiera: la Ley Especial contra los Delitos Informáticos (Gaceta Oficial Nº 37.313 del 30 de octubre de 2001) castiga con prisión la violación de la privacidad de la data personal en su artículo 20, la de las comunicaciones en el 21 y la revelación indebida de datos personales en el 22.

Qué puedes pedirnos, y cómo

Como no hay una ley que fije un procedimiento, lo hacemos por lo sencillo: escribe a [email protected] o al WhatsApp +57 301 368 9741 y pide lo que necesites: saber qué tenemos tuyo, que lo corrijamos o que lo borremos.

No prometemos un plazo de respuesta, porque no hay uno fijado y un número escrito aquí sólo para que la página quede bonita no valdría nada. Lo que sí se puede decir es que se responde por el mismo canal por el que se habla todo lo demás.

Enlaces que salen de este sitio

Desde aquí se sale a dos sitios: a WhatsApp y a los demos de las páginas y las tiendas. Los demos son nuestros y se comportan igual que este sitio. WhatsApp no lo es, y allí manda su propia política.

Los registros del servidor

Para que tu navegador te muestre esta página, algún servidor tiene que enviársela, y para responderte conoce tu dirección IP mientras dura esa petición. Es cómo funciona internet y le pasa a cualquier sitio que visites, este incluido.

Otra cosa distinta es que ese servidor guarde un registro de cada visita: la hora, la dirección IP, qué página se pidió y desde qué navegador. Eso es una opción de configuración, y hoy no está activada en el servidor que sirve este sitio. Lo comprobamos antes de escribirlo.

Puede que se active, y decimos para qué: para saber qué diseños del catálogo se miran más. Si llega a pasar, se dirá en esta misma página antes, con la fecha de revisión cambiada, y seguirá sin haber cookies ni analítica de terceros: un registro del servidor no te sigue por internet ni te reconoce en otros sitios.

Ojo con no confundir esto con lo del navegador que se explicó arriba: el modo claro u oscuro y la marca de la animación de entrada no son cookies y no salen de tu equipo. Los registros del servidor, si se activan, sí están del lado de acá.

Lo que no está decidido no se escribe: cuánto tiempo se guardarían esos registros. Preferimos decirlo así antes que poner un plazo que suene bien y no podamos sostener.

Si esto cambia

Si algún día el sitio incorpora un formulario, una analítica o cualquier cosa que recoja datos, esta página se actualiza antes y con la fecha de revisión cambiada. Mientras la fecha de arriba siga siendo la que ves, esto es lo que hay.

Las condiciones de lo que se vende están en los términos del servicio.

Estas son las condiciones con las que se presta el servicio, escritas en el mismo idioma en el que se conversa por WhatsApp. Si algo de esta página no te queda claro o quieres que te lo expliquen antes de contratar, escribe a [email protected] y te responden.

Las leyes que se citan aquí están comprobadas contra su Gaceta Oficial, pero esto lo escribe quien hace las páginas web, no un abogado. Sirve para que sepas a qué atenerte con nosotros; no es asesoría legal ni sustituye a la de un profesional. Si tu caso es delicado, consúltalo con uno.